
No os voy a engañar. Yo era el tipo de persona que no soportaba JavaScript en sus comienzos y solo le veía utilidad para mejorar determinados aspectos de la web. Era un apasionado de las apps móviles y del back-end. Pero desde el cambio de filosofía del 2015 unido a Node.js y a frameworks actuales, JavaScript (ES6 y versiones posteriores) y su mundo cada día me lo ponen más fácil. Ahora te cuento mis motivos.

