
Suena el «tu-tum». Abres Netflix. En menos de un segundo ves las recomendaciones, el Top 10 y el catálogo completo. Pulsas «Reproducir» en Stranger Things y el vídeo empieza a cargarse sin buffering. ¿Alguna vez te has preguntado qué pasa detrás de esos 200 milisegundos?
No es magia. Son más de 6 servicios, 5 bases de datos y una infraestructura que cuesta más que el PIB de muchos países. Hoy quiero explicarte qué pasa cuando pulsas ese botón. Y por qué Netflix no es una empresa de televisión: es una empresa de servicios y datos.








